El lugar del que hablo hoy se encuentra en el km 20 de la M607, a medio camino entre Tres Cantos (2.5 km al sur de la estación de Cercanías) y El Goloso (2 km al norte). Se trata de la zona más lúgubre del carril bici. No sólo está al otro lado de la pasarela que lleva al Tanatorio de La Paz, sino que además alguien colocó una cruz para recordar a Carlos Torremocha, un peregrino que falleció allí, a la que se unen tres lápidas en recuerdan a dos ciclistas que al parecer fallecieron en el lugar por un accidente.
Antes de la construcción del carril bici que une Tres Cantos con los municipios colindantes en 2003, los ciclistas solían ir por el arcén de la M607, lo cual lo convertía en un lugar bastante peligroso. Sin embargo, hoy en día ir en bici de la UAM a Colmenar Viejo (por poner un ejemplo) es mucho más seguro. Sería estupendo que se tomara ejemplo y se hicieran carriles bici similares para unir otros municipios cercanos a los que actualmente no se puede acceder en bici en condiciones de seguridad.

Llegando desde Madrid, cien metros antes del lugar

El árbol y las lápidas

Julián Mateos Herreros,
26-11-95,
«Seguís estando con nosotros»

D. Manuel del Prado García
26-11-1995,
«Nos dejaste por tu pasión, el ciclismo»

«Manuel, tus hijos y nietos no te olvidan»,
* 8-11-1933,
+ 26-11-1995