Nota: este es un blog personal sobre el carril bici que une Tres Cantos con Madrid y Colmenar Viejo.
Si llegaste aquí buscando un mapa de ciclabilidad de Tres Cantos, esto te puede interesar (realizado por la agrupación Enbicipor3cantos)

domingo, 27 de diciembre de 2009

Mi pinta en invierno

Correr en invierno por los campos de Madrid es un reto porque hay veces que se alcanzan los 5 bajo cero, como el otro día. Pero como también lo es en verano por la razón opuesta, pues se equilibra la cosa. Porque oye, si uno andara buscando las condiciones óptimas para correr, no correría nunca.

Yendo al grano, esta es la pinta que suelo tener cuando salgo a correr estos días entre Tres Cantos y la UAM:



1. Gorro verde prestado por Verdinha para que no se me congelen las orejas (ni las ideas).
2. Bufanda para no amanecer con dolor de garganta al día siguiente.
3. Mochila azul (sólo se ve la parte delantera) para correr. La uso para llevar lo esencial al trabajo: monedero, cámara de fotos (va siempre conmigo), algo de ropa, algo de comida, etc. El resto de cosas las llevo cuando voy en bici.
4. Chaleco reflectante para minimizar el riesgo al acceder por la entrada norte de Tres Cantos y para que los ciclistas me vean cuando corro a oscuras.
5. Guantes para que no se me enfríen las manos (es la parte de cuerpo que más me cuesta mantener caliente mientras corro).
6. Lista con objetivos de la quinqueta en curso.
7. Bandera de Irlanda, de recuerdo del sitio donde empecé a correr.
8. Medallas de la media maratón de Achill Island y la media maratón de Lisboa. Mi sobrina me preguntó si me las dieron por haber ganado, pero tuve que reconocerle que no, que se la daban a todo el que terminaba (que ya tiene tela).
9. Pantalones de tipo chándal (como podéis ver, no gasto mucho en ropa deportiva, sólo en zapatos).
10. Zapatillas Asics Gel Kayano del Decathlon recomendadas por Risco. Todavía están en rodaje, ya contaré qué tal voy con ellas ;) (gracias, Risco).

domingo, 13 de diciembre de 2009

Mil kilómetros con Rocinante

Compré a Rocinante el pasado 7 de julio, y ya llevo mil kilómetros con él. Habría hecho más, pero muchas veces también saco a Rucio a que se dé una vuelta. Rucio no tiene cuentakilómetros, así que no sé cuánto habré hecho con él.



Aunque parezca mentira, a pesar de lo rudimentario que es el cuentakilómetros es bastante preciso.

Según me acercaba a los 1000 kilómetros tenía pensado pararme en cuanto llegara al número simbólico y hacerme una foto donde tocara. Pues bien, curiosamente tocó en uno de los trayectos cortos que me hago: el tramo de la UAM que va del CBM a la Facultad de Ciencias. Es lo que hago todos los días para ir al Máster de Biofísica que hago por las tardes. Cuando llegó el momento le pedí a la primera persona que pasaba si me hacía una foto y este fue el resultado:

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La última quinqueta del año

Cinco semanas es un tiempo lo suficientemente largo como para hacer algo interesante, y lo bastante corto como para no perder de vista los objetivos que nos proponemos. Es por eso que mis quinquetas tienen cinco semanas. Como ya sabéis, cada quinqueta me propongo diez objetivos, y la quinqueta pasada ha tenido algunos éxitos y otros no tan exitosos.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

¡Por fin rompí la barrera de los 45!

...Y lo gracioso es que esta vez me proponía bajar de 46. La próxima vez tendré que proponerme bajar de 25, ¡así igual bato el récord del mundo, oye!

Fue una carrera dificililla, con dos cuestas que valían por cuatro porque había que había dos vueltas, y un día de lluvia intensa, pero cuyo ojo del huracán coincidió con la carrera (¡qué suerte!). De hecho, el ganador (de unos mil participantes) hizo 32 minutos largos, lo cual es bastante para el primero.

Parece que la técnica de pegar acelerones (lo que se conoce como hacer series) funciona. Qué novedad, ¿no? Pero es el que uno sepa que algo funciona, no quiere decir que lo use. Y yo hasta ahora no no me había puesto a ello. Ahora lo hago cada kilómetro: al principio de cada kilómetro corro todo lo que puedo durante un minuto, y luego "descanso" para recuperar el aliento. Así no me dejo llevar por la bajada gradual de ritmo.