
Aunque parezca mentira, a pesar de lo rudimentario que es el cuentakilómetros es bastante preciso.
Según me acercaba a los 1000 kilómetros tenía pensado pararme en cuanto llegara al número simbólico y hacerme una foto donde tocara. Pues bien, curiosamente tocó en uno de los trayectos cortos que me hago: el tramo de la UAM que va del CBM a la Facultad de Ciencias. Es lo que hago todos los días para ir al Máster de Biofísica que hago por las tardes. Cuando llegó el momento le pedí a la primera persona que pasaba si me hacía una foto y este fue el resultado:

2 comentarios:
Jajajajaaa... siempre imaginamos la solemnidad de este tipo de momentos, cuando luego posiblemente el kilómetro mil nos pilla en cualquier parte. Eso me recuerda a cuando hice mi entrada número 100 en MGM.
¡Enhorabuena, jinete!
OLI I7O
Es verdad, en esa entrada al final no encontraste el número 100 de la calle 100.
Me gustó mucho esa entrada.
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