Nota: este es un blog personal sobre el carril bici que une Tres Cantos con Madrid y Colmenar Viejo.
Si llegaste aquí buscando un mapa de ciclabilidad de Tres Cantos, esto te puede interesar (realizado por la agrupación Enbicipor3cantos)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Problema de física eynariana

Os propongo un problema de física. Este es el enunciado (la solución en la siguiente entrada):

Sea Eynar (por poner un nombre cualquiera) un corredor aficionado que se está preparando para correr s = 42 195 metros dentro de t = 36 días.

Sea Bebé (por darle otro nombre) otro individuo nacido hace t = menos de 2 años.

Sea Verdinha (seguimos dando nombres al azar) el otro individuo (bueno, en este caso, individua) que se ocupa de Bebé junto con Eynar.

Eynar prepara la distacia s que va a correr teniendo en cuenta una función conocida f(w) = k, donde w son las semanas que faltan para correr la distancia s, y k los kilómetros que tiene que correr a lo largo de dicha semana para no lesionarse el día que corra la mencionada distancia s.

Se da el caso de que f(6) = 45. Hasta aquí todo bien.

Ahora añadimos teoría de perturbaciones para hacerlo interesante. Como perturbación se coloca a Verdinha a una distancia dV = 1099 km durante tV = 5 días, cuando la semana es w = 6.

¿Cuál es la solución para evitar que la función f(w) = k tenga una discontinuidad en w = 6?

Si alguien sabe alguna solución... ¡aprovechad los comentarios! También sirven para preguntar dudas ;)

lunes, 17 de septiembre de 2012

Preparándome para el Gran Mamporro

Según la RAE, la primera acepción de maratón es «en atletismo, carrera de resistencia en la que se recorre una distancia de 42 km y 195 m.»

Sin embargo, yo, personalmente, disiento un poco (que sí, que las definiciones de diccionario tienen que ser así, escuetas y claras, pero dejadme que añada mi reflexión, caramba). Eso es sólo la punta del iceberg. Es como decir que un premio Nobel es alguien que ha recibido dicho premio sueco. Pues técnicamente sí, pero no se lo dan a cualquiera, cada uno tiene una historia detrás, y es por esa historia por lo que se lo dan.

Un maratón es mucho más. Es, sobre todo, la preparación que hay detrás de cada corredor. Por eso, para mí, un maratón en realidad es una carrera de unos 4000 km a recorrer durante varias semanas, en las que sólo se miden los últimos 42. Esos últimos 42 km son el Gran Mamporro que se lleva el cuerpo por correr esa distancia. Según la RAE, mamporro significa «golpe, coscorrón, puñetazo». Un maratón es un poco eso. Uno le da un meneo al cuerpo, y la preparación que lleva hace que el cuerpo reaccione de una forma u otra.

Muchas personas que corren el maratón por primera vez (como yo) se ponen como objetivo simplemente terminarlo. Sin embargo, hay que añadir un matiz a este objetivo: terminarlo sin lesiones. Especialmente sin lesiones permantentes. No es poca cosa. Muchos conseguirían terminar un maratón, pero ¿a qué precio?

Hasta el 29 de octubre no podré hablar mucho de esto de primera mano, pero al parecer la complicación principal reside en este matiz de no lesionarse. Ahí es clave el entrenamiento. Yo apenas voy a tener siete semanas, porque hasta hace poco no sabía que iba a correr este maratón, pero no estoy muy preocupado, porque tampoco empiezo desde cero (hace poco hice mi mejor marca personal en los 10 km, y he corrido ya cinco medias).

Pero hay que ser muy disciplinado y no perder ni un entrenamiento. Y esto está llevando a anécdotas que iré contando.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Maratón en el horizonte

Grandes y nuevas noticias (para mí): en los próximos 50 días, muchas de mis actividades, mucho de lo que coma, de lo que corra, de lo que deje de correr... van a estar condicionados para preparar el [redoble de tambores] maratón de Dublín [aclamaciones y gritos de júbilo].

Al final todo apunta a que me voy a poder apuntar (no sé si vale la redundancia, pero me lo apunto), así que si no me lesiono durante los duros entrenamientos (50 días son siete semanas dicen por ahí), que espero que no, ahí nos veremos cara a cara los cuarenta y dos kilómetros y yo. Es muy poco tiempo, pero también es cierto que no parto de cero.

A pesar de que llevo unos cuantos años corriendo, este es el primer maratón que me planteo hacer en serio, y estoy con muchas ganas.

He planeado la carrera larga de antes del maratón, ya os contaré más de cómo va la cosa. Por supuesto, como no podía ser de otra forma en el autor de este blog, casi todos los entrenamientos serán por el carril bici que une Madrid con Tres Cantos, Colmenar Viejo y un poco más allá.

Os dejo con una foto de lo que probablemente vea hacia el km 2 (pero con menos gorros verdes, porque no será en San Patricio). Es la calle O'Connell (no, O'Donnell no, O'Connell), y el pincho que hay al fondo es el Spire.


Día de San Patricio en Dublín, 2007

sábado, 1 de septiembre de 2012

MMP en la Laguna de Santo André (Portugal)

[Nota: MMP = Mejor Marca Personal... no vaya a ser que alguno piense que es alguna otra cosa]

Los seguidores de este blog saben que el autor (o séase, yo), asiduo corredor del carril bici entre Tres Cantos y Madrid, llevaba rato intentando mejorar su mejor tiempo en los 10K.

Si mi casa fuera un país independiente ostentaría el récord nacional (nota: por «mi casa» se entiende «mi piso», porque si incluimos a la comunidad de vecinos ya me quedaría sin ostentarlo). Pero por azares del destino, no es así, con lo que mi mejor tiempo es bastante modesto. Hasta hace poco, mi mejor tiempo era de 44:59, lo justito como para poder decir que rompí la barrera de los 45. Llevaba tres años sin alcanzarla, y eso ya no podía ser. Así que me dediqué a hacer series una vez a la semana. Poco a poco empecé a tener resultados, y en junio me quedé a apenas ocho segundos de mi mejor tiempo, en la Korregato.

Así iban las cosas cuando nos fuimos a Portugal de vacaciones. Nuevos recorridos para pisotear, y nuevas carreras por buscar. Pero... ups, con el verano encima, no había mucho donde elegir. Busqué una carrera que no estuviera muy lejos, y así me encontré con una que iba a tener lugar el 14 de julio en la Laguna de Santo André.

No tenía ni idea de lo que era la laguna esta, pero la verdad es que es estupenda. Aquí os pongo un par de fotos para amenizar y entrar en contexto (no os vayáis que sigo abajo):


La laguna de Santo André


Entre la marisma y el pueblo

Chulo, ¿verdad? Pero resulta que el transporte público allí era bastante inexistente. Sin embargo, con el patrocinio inestimable de mi suegra, que puso coche y chófer, fuimos a pasar allí el día. Incluso conseguí que Verdinha se apuntara a la marcha previa de seis kilómetros.

Este era el ambientillo en el lugar poco antes de la carrera:


Ambiente previo a la carrera

Y este es el superhéroe:


Listo para meterle mano a mi mejor tiempo en 10K

La carrera era muy sencilla: un recorrido de ida y vuelta por la carretera que unía el pueblo con el resto del mundo (con un breve desvío en el km 7 o así), con apenas una subida al pincipio y otra en el medio, acabando en bajada.

Cometí el error de meterme entre la multitud al final, con lo que mi kilómetro más lento fue el primero. Los kilómetros del segundo al cuarto los hice a alrededor de 4:20, lo cual para mí es impresionante. Por un momento hasta pensé que iba a lograr antes de tiempo mi (ya famoso) objetivo de correr 10 km a 7 minutos por milla (la razón de que sea en millas no está relacionado con que el objetivo sea previo a la existencia del sistema métrico decimal, pero casi casi podría ser así). Sin embargo, luego me atasqué. La cuesta que había a la mitad del recorrido me hizo perder más segundos de los que me hubieran gustado. ¡Ay de mí! Pero todavía había esperanza. Echando cuentas vi que podría bajar de 45 si apretaba en el último kilómetro.

Así que puse todo el glucógeno en el asador (perdón, en mis piernas) y corrí todo lo que pude, haciendo el último kilómetro a 4:05.54 y con un estupendo tiempo (para mí) de 44:49.90.

Esto fue hace ya mes y medio. Desde entonces, con el calor del verano, aunque no he parado de correr (bueno, sí, diez días por una visita que tuvimos que nos desencajó un poco los horarios), he perdido un poco de forma. Pero llega el momento de atacar al famoso objetivo de hacer 10 km a 7 minutos por milla. Me he puesto de fecha límite el 28 de abril, que es cuando termina el heptón (conjunto de siete quinquetas), pero eso queda muy lejos, espero conseguirlo antes de navidades. ¡Seguiremos informando!