
Rex es un pastor alemán que ahora tiene cuatro años y que vive en una casa que hay cerca de la rotonda donde está la desviación hacia Alcobendas. Es también muy bueno en su trabajo. Normalmente, cuando paso por allí suelo silbar o tocar el timbre, ya que hay que pasar por un túnel antes de llegar a la Autónoma y es importante que un posible ciclista al otro lado sepa de mi presencia. Rex casi siempre se percata y aunque no me vea, suele ladrar.
Desde aquí, si me lee su amo, le doy las gracias por enviarme esta foto, ya que aquel día la batería de Ceniciento andaba floja.