Nota: este es un blog personal sobre el carril bici que une Tres Cantos con Madrid y Colmenar Viejo.
Si llegaste aquí buscando un mapa de ciclabilidad de Tres Cantos, esto te puede interesar (realizado por la agrupación Enbicipor3cantos)

sábado, 31 de diciembre de 2016

La luz al final del túnel

Bueno, parece que durante el mes de diciembre he logrado construir un hábito para volver a ser corredor, que es lo que me gusta. He participado en una carrera (el cross de la UAM), he hecho alguna carrera de más de 10 km, he corrido más del 80% de los días, y he hecho más de 100 km. Ya. Ya sé que 100 km en un mes no es nada, pero es un buen comienzo.

Sobre todo porque hay varias razones por las que es difícil empezar a correr. Normalmente o nos gusta demasiado, o no nos gusta lo suficiente. Lo último tiene fácil solución: oiga, si no le gusta correr, haga otra cosa. Pero lo primero es más complicado. Cuando coges con demasiadas ganas el correr, lo más normal es pasarse y lesionarse. Hay que tomárselo con calma y no aumentar más de un 20% por semana, especialmente si uno ha estado parado sin hacer otros deportes. Al fin y al cabo, si uno aumenta un 20% cada tres semanas... me sale esta simpática tabla de progeso para la carrera larga de la semana (que incluye el tapering, o reducción, cada tres semanas).


Es decir, que aunque no parece mucho, la progresión promete. (Incrementando a este ritmo, sale que al final del año uno puede hacer carreras de 1969 km, pero podemos asumir que en algún punto, no mucho después del maratón, esta progresión no se puede mantener por contradecir las leyes de la naturaleza).

Así pues, terminemos de salir del túnel. ¡Y feliz 2017 a todas y todos!

sábado, 10 de diciembre de 2016

Nuevos retos

¿Creíais que os habíais librado de mí? Pues no, ¡aquí vuelvo tras dos años de letargo bloguero!

Más de dos años han pasado desde mi última entrada, en la que estuvimos dando plátanos por el morro en el maratón de Madrid. Pero bueno, ¿y qué pasó? Se preguntarán ustedes. La causa principal de semejante abandono bloguero la tenía, como no, otro. Claro, la culpa nunca es de uno, ¿verdad? En mi caso estaba fácil, porque los niños siempre son un buen sujeto para echarle la culpa de todo. ¿Quién ha tirado los doce rollos de papel higiénico a la bañera? El niño. ¿Quién le ha dado su bocadillo al perro? El niño. ¿Quién es el culpable de que papá ande tan estresado y no escriba en el blog desde hace dos años? ¿Acaso podría ser el tener que llevar casco en la bici? No, porque al final no es obligatorio (aunque siempre, siempre, recomendable). Entonces, quizá, será alguna fractura? Que no, eso tampoco. ¿Entonces qué? Pues lo de siempre, hombre, el niño, ¿quién va a ser si no?

Para evitar la maldición de los objetivos de Año Nuevo (que rara vez alcanzan más allá de enero), voy a plantear uno tal que aquí y ahora: correr mi tercer maratón en 2017. Ahí queda eso. Todavía no he decidido ni el lugar ni el momento, pero se admiten sugerencias. Lo que es seguro es que primero hay que hacer un ejercicio de eliminar peso sobrante, porque el maratón quiero correrlo yo solo, sin llevar como copiloto a los 12 kilos de grasa que me acompañan. Alcanzar mi peso y mantenerlo más de un año es algo que ya conseguí en otros momentos, por lo que ¡vamos a ver si logramos reproducirlo!

De momento, os dejo esta imagen que, para mí, es bastante inspiradora por todo lo que significa (y como no podía ser menos, por el propio nombre de este blog):