Nota: este es un blog personal sobre el carril bici que une Tres Cantos con Madrid y Colmenar Viejo.
Si llegaste aquí buscando un mapa de ciclabilidad de Tres Cantos, esto te puede interesar (realizado por la agrupación Enbicipor3cantos)

sábado, 7 de enero de 2012

Presentación de Galgo

«no ha mucho tiempo que vivía
un hidalgo de los de lanza en astillero,
adarga antigua, rocín flaco
y galgo corredor»




Este párrafo del principio de Don Quijote me sirve para darle nombre a la nueva bici que compré a medias con Verdinha. Como podéis ver es una bici plegable, muy versátil para llevar en ciudad, tramos cortos y compartir con otros medios de transporte. Por ejemplo, se puede uno ir en bici + tren, y volver en taxi si las condiciones lo requieren, porque uno la pliega, y zas, para el maletero que va. Y uno la puede llevar a muchos más sitios, porque es como si fuera una maleta. Si te admiten una maleta grande, te admiten una bici plegable.

A verdinha no le convence mucho el nombre, pero es que Don Quijote y Sancho Panza, fuente de inspiración para mis bicis españolas, no tienen más animales que Rocinante y el Rucio. Al galgo corredor Cervantes sólo lo menciona al principio de la novela y no vuelve a acordarse más de él en toda la obra (pobre), pero es suficiente :)

Galgo me ha venido como anillo al dedo en los últimos meses. Mi laboratorio se mudó en octubre a otro centro de investigación y ahora trabajo cerca de Chamartín. Ir en bici a Madrid desde Tres Cantos es algo que he hecho a menudo, pero no a diario. Y además estos meses he perdido bastante la forma y he dedicado muchas energías a otras cosas, razón por la cual todavía no me había animado a ir a diario en bici a trabajar. Con Galgo me he ahorrado 2h 30min cada semana, sólo por ir de casa al cercanías, y del cercanías al trabajo.

Además, como Galgo se pliega y lo subimos al piso (o lo metemos en un bar, o donde sea), es mucho más cómodo cogerlo y llevarlo a cualquier lado, aunque sea muy cerca (mientras que para Rucio o Rocinante, como tengo que sacarlos del cuarto de bicis, y atarlos fuera, a veces no compensa).

Pero a cada trayecto le corresponde su especialista. Para trayectos más largos (cuando cojo el carril bici que me lleva a Madrid o a la UAM, por ejemplo), ya no apetece tanto llevar a Galgo, porque con esas ruedas tan pequeñas hay que pedalear más veces para hacer la misma distancia (una vez se me ocurrió ir de la UAM a Tres Cantos en él, y menudo latazo). Ahí Rocinante sigue siendo quien manda (igual que Rucio es el campeón de los caminos de tierra), y es a él a quien recurro ahora que estoy empezando otra vez a ir a trabajar en bici (íntegramente).

Pero de esto último os hablaré más adelante.

6 comentarios:

Pingüina Veloz (Yolanda) dijo...

Muy buena opción la de una bici plegable para casos como el que cuentas.
Desde luego que si fueras comercial de bicis plegables, con esta buena entrada, alguna venta habrías cerrado. A mí me tientas, pero me temo que desde Manzanares mal voy a ningun sitio con una bici así ;)

Animo con esos "paseos" con rocinante ahora que estas empezando a ir al curro pedaleando.
Un saludo

Eynar Oxartum dijo...

Bueno, no teniendo ni tren ni autobuses que admiten bultos, siempre te queda la opción de llevarla en el coche. No es ninguna tontería: si tienes que ir al centro de Madrid, llevas la bici en el maletero, aparcas el coche en donde te sea cómodo y no tengas que pagar parquímetro, y por la ciudad te mueves con la bici. Hay gente que lo hace así ;)

Risco dijo...

Me gusta el invento pero para moverme por el centro de Madrid me faltan carriles.

Oli dijo...

Ya sabía yo que hallarías una solución de movilidad sin renunciar a pedalear.

Y lo de la publicidad subliminal en los radios, jejeje...


OLI I7O

Eynar Oxartum dijo...

Risco, yo pensaba igual que tú hace años, antes de animarme. Pero en realidad no faltan carriles, así como está cualquier adulto puede moverse por todo Madrid. Pero es como conducir: uno no puede coger un coche y lanzarse a la M30 si no ha cogido nunca un volante, y tampoco se puede coger una bici y lanzarse a las calles de Madrid sin un mínimo de práctica. Por la misma razón, tampoco es adecuado que los niños vayan entre el tráfico en bici (tampoco les dejaríamos el coche).

En resumen, diría que el león no es tan fiero como lo pintan. Si te animas, un día hacemos juntos algún recorrido urbano. Oli ya lo hizo :) aunque todavía tenemos que hacer una entrada sobre eso.

Oli dijo...

Sabes que yo cumplo... La haremos, la haremos... Ya estoy cerrando los complejos preparativos de mi nuevo blog...


OLI I7O